jueves, 4 de julio de 2013

LLEGO EL VERANO: EVITA LAS QUEMADURAS SOLARES

QUEMADURAS SOLARES

 

Una quemadura es el daño de la piel y los tejidos a partir de una fuente de energía que deshidrata y daña rápidamente el tejido.

Por sus causas las quemaduras pueden ser:
  • Químicas
    • Por ácidos
    • Por bases
  • Eléctricas
  • Por radiación
    • Radiación solar, por ejemplo
  • Térmicas
    • Por calor
    • Por frío

Hablemos de las quemaduras solares:
Este tipo de lesiones es muy común, sobre todo en el verano, cuando las personas y las familias aprovechan sus vacaciones y tienen una mayor cantidad de actividades al aire libre, con exposición solar. Las quemaduras solares las asociamos casi siempre con ir a la playa, pero también ocurren al estar mucho tiempo bajo el sol, pero su aparición dependen de múltiples factores como el tipo de piel, el clima y la duración y hora de exposición.

Todos conocemos casos de gente que se expone al sol y no se quema: se broncea. Mientras que hay otros que con exposiciones breves terminan rojos (como camarones, suele decirse) y con mucho ardor.

Hemos de aclarar (en defensa del sol) que la luz del sol no es la culpable: Una quemadura solar aparece al exponer nuestra piel a la radiación ultravioleta, no a la luz visible. Por esto, las quemaduras solares también pueden ocurrir si una persona dura mucho tiempo bajo lámparas de luz ultravioleta (como las camas de bronceado).

SEVERIDAD DE LAS QUEMADURAS
Las quemaduras se clasifican (según su profundidad) en quemaduras de primero, segundo y tercer grado. Las quemaduras solares habituales son de primer grado, donde solamente se enrojece la piel y duele (mucho) al contacto. Pero habitualmente no se requiere que el médico las revise, y habitualmente curan solas en el transcurso de 7 a 10 días. No suelen infectarse porque la piel, aunque dañada, no está rota.


Las quemaduras de segundo grado son aquellas en las que ya aparecen AMPOLLAS, y representan un grado mayor de daño. Estas son lesiones que, si aparecen por una quemadura solar, vale la pena que un médico las revise. Las ampollas NO hay que reventarlas. Y en algunas ocasiones pueden infectarse.

¿CUAL ES SU TRATAMIENTO? 


En una quemadura solar hay muchas historias y anécdotas (de las abuelitas) de qué remedios podemos usar, pero las recomendaciones con sustento médico para el manejo de estas quemaduras son:

  1. A la primer señal de quemadura (ardor, dolor, enrojecimiento) hay que retirarse de la exposición al sol.
  2. Aplique una compresa o toalla húmeda y fresca en el área quemada.
  3. NO tome antibióticos ni se unte cremas con antibióticos a no ser que su médico se los prescriba.
  4. Busque evaluación por un médico si hay áreas extensas con ampollas. NO reviente las ampollas. Sirven para proteger a las capas de la piel de infecciones.

¿QUE PODEMOS HACER PARA EVITAR QUEMADURAS SOLARES? 

Para evitar una quemadura solar se recomienda:
  • Evitar la exposición directa al sol por periodos prolongados
  • Utilizar ropa protectora
  • Preferiblemente planear las actividades al aire libre en la mañana o en la tarde, cuando el sol no se halla en lo más alto del cielo, que son las horas de mayor intensidad de radiación ultravioleta.
  • Utilizar un bloqueador solar, con factor de protección al menos igual o mayor a 15 FPS. Debe filtrar los rayos UVA y UVB. Aplicar el bloqueador frecuentemente, en especial si se ha entrado a nadar.
Esperamos que disfruten sus vacaciones, con seguridad y evitando lesiones como las quemaduras solares.


miércoles, 26 de junio de 2013

MITOS Y REALIDADES DE LAS TRANSFUSIONES SANGUINEAS

MITOS Y REALIDADES DE LA TRANSFUSION SANGUINEA 

La sangre es vital para el sostenimiento de la vida. Muchas situaciones pueden hacer necesario que una persona reciba una o más transfusiones de productos sanguíneos, en ocasiones salvando su vida. 

Pero las transfusiones sanguíneas están rodeadas de muchos mitos e ideas falsas, por lo que trataremos de disipar algunos de éstas.


Para empezar, tenemos que mencionar que una persona adulta tiene en promedio entre 4 y 6 litros de sangre, la cual está compuesta por cuatro elementos principalmente: Los glóbulos rojos (que se encargan del transporte de oxígeno), los glóbulos blancos (células de defensa), las plaquetas (fragmentos de células que ayudan a la coagulación) y el plasma (el líquido en el que nadan todas las células sanguíneas, y que transporta otros nutrientes diluidos). 


Aunque habitualmente la gente se refiere a "transfundir sangre" como si fuera una sola cosa, la verdad es que desde hace muchos años es extraordinariamente inusual que se transfunda sangre con todos sus componentes ("sangre total"). Lo común es que se transfundan solo componentes específicos, por ejemplo, plasma, plaquetas o glóbulos rojos. 



Cuando una persona dona sangre de forma altruista habitualmente se le extraen entre 300 y 500 mL de sangre (entre 5% y 10% de su sangre total), por lo que hacerlo suele ser seguro para el donador. Habitualmente un donador debe tener más de 18 años (pero menos de 65), ser sano, con un peso corporal de 50 Kg. o mayor, las mujeres no deben estar embarazadas y que no hayan donado sangre en los últimos 3 meses. Hay algunas restricciones para donar sangre, pero habitualmente no pueden hacerlo los diabéticos, los hipertensos mal controlados, aquellos que tengan historia de situaciones que aumenten el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual o que hayan usado drogas. 

Si una persona está enferma (por ejemplo, gripa, o diarrea) no podrá donar sino hasta 7-10 días después del cuadro infeccioso. Lo mismo aplica para personas tomando antibióticos, no por el medicamento, sino por la infección que motivó que los tomaran. 

La sangre se clasifica en cuatro grupos sanguíneos principales (porque hay muchos tipos secundarios) y se clasifican también de acuerdo con el factor Rhogam (Rh). Nuestro tipo de sangre es determinado genéticamente. Cada uno de nuestros padres nos trasmite información genética que hace que nuestra sangre sea de un tipo específico, de acuerdo con sus grupos sanguíneos. 


Dicho de forma simple, los glóbulos rojos tienen en su superficie sustancias ("antígenos") de acuerdo con nuestro grupo sanguíneo. Los que tienen sangre tipo A, tienen antígenos A; los que tienen sangre tipo B, tienen antígenos B; los de sangre AB tienen ambos antígenos, y los que son de sangre O no tienen ninguno de estos antígenos. Igualmente el Rhogam (Rh) es la presencia o ausencia de este antígeno. 

Debido a esto, a la presencia o ausencia de estos antígenos, nosotros podemos donar o recibir sangre solo de tipos y grupos específicos. 

Es importante mencionar que las donaciones sanguíneas y los productos hemáticos que se obtienen de ellas tienen una duración ("caducidad") determinada, que va de solo SIETE días para el caso de las plaquetas, y hasta 42 días como máximo en el caso de los paquetes globulares (glóbulos rojos), por lo que es esencial desarrollar y mantener una cultura de donación sanguínea.

No existe un reemplazo aún para la sangre. No hay productos no-derivados de la sangre que tengan capacidad de transporte de oxígeno al nivel de los glóbulos rojos. La sangre es vital para mantener la vida, aún en estos tiempos "modernos". 

miércoles, 15 de mayo de 2013

COMO LEER LAS ETIQUETAS NUTRICIONALES

CÓMO LEER LAS ETIQUETAS NUTRICIONALES DE LOS ALIMENTOS (industrializados)

Cuando queremos cuidar nuestra alimentación, las nutriólogas o los médicos nos dicen, por ejemplo, "reduzca el sodio de su dieta", o "evite carbohidratos simples", o "No consumir más de 1800 calorías al día, para lograr bajar de peso".

Bueno, pero , ¿y de donde voy a saber yo cuanto sodio tiene un alimento, o cuantas calorías me estoy comiendo con cada galleta?

Pues esa información viene en un pequeño pedazo de la etiqueta comercial del producto, que es la etiqueta de información nutricional. En los productos importados de EEUU o Canadá viene como “nutrition facts”.



¿Cuales son los pasos que debo seguir para leer las etiquetas?
Hagámoslo simple. Usando la etiqueta del ejemplo previo (que muy posiblemente pudiera ser de una bolsita de cacahuates o un producto similar) aprenderemos a leer esta información.


PRIMER PASO
El primer paso es saber cual es el tamaño de la porción, y cuantas hay en el paquete. Por ejemplo, podemos ver que cada porción es de 114 gramos. y que el envase contiene CUATRO.
Es muy habitual pensar que un paquete "pequeño" debiera contener una porción. Por ejemplo, una botella con jugo de frutas o un  paquetito "individual" de galletas debería contener solo una porción, ¿cierto?
Pues no siempre... Algunos paquetitos "individuales" de galletas contienen 3 o 4 porciones, o hasta más. A veces la porción nutricional es ¡una galleta!


SEGUNDO PASO
Hay que ver cuantas calorías tiene cada porción del alimento. 
Lo más común es emplear las calorías (Kcal) al calcular una dieta. Las dietas de 2000 calorías se toman como "estándar" para los cálculos, pero no todos requieren esa cantidad. Algunas personas ocupan más calorías por día, otros ocupan menos.
En la etiqueta del ejemplo se menciona que cada porción da 160 KCal de las cuales 120 son calorías provenientes de grasa. Pero sabemos que el paquete del ejemplo tiene 4 porciones por paquete, así que si me comiera todo el paquete estaría ingiriendo 640 calorías SOLAMENTE de ese paquete. 

Si estuviera tratando de llevar una dieta de 1800 KCal por día, comerme todo el contenido del paquete  representaría haber comido el 35% de todo el contenido calórico que debería buscar comer ese día.

Cuatro porciones de este alimento equivalen a 640 calorías, 35% del total de una dieta de 1800 KCal

Es fácil entender por qué terminamos comiendo dietas de 3000 o más calorías diarias... 
Ni siquiera nos preocupamos por saber cuantas calorías necesitamos y cuantas calorías estamos consumiendo al día. Y muchas veces sobrepasamos (con mucho) lo que puedo quemar en el día...


TERCER PASO
Son los números relacionados con los nutrientes contenidos en cada porción. 
Aquí es donde puedo evaluar si mi ingesta de fibra, vitaminas, minerales y macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas) es adecuada, o está mal balanceada. 

Por ejemplo, cada porción del paquete (del ejemplo) me aporta 5 gramos de proteínas. Pero también me aporta 13 gramos de grasa, y de ellos 5 gramos son grasas saturadas (que no son buenas ya que van causando daño al sistema circulatorio). 

Con cada porción del ejemplo ingiero 660 miligramos de sodio, que representan el 28% del total diario. (Si me como el paquete entero habré ingerido 2,640 miligramos de sodio, que es 112% de la cantidad diaria recomendada). 
Revisar y limitar el sodio es muy importante para los que sufren hipertensión, entre otras enfermedades. 

Cada porción proporciona 660 miligramos de sodio (28%), pero apenas da un 2% de la vitamina C y 4% de la vitamina A que necesitaría en un día. Un alimento con muchas calorías y pocos nutrientes es, por definición, un alimento "vacío", también conocido como alimento "chatarra"

Sería sano consumir alimentos que incluyan al menos 1 gramo de fibra como mínimo. La meta es consumir de 20 a 35 gramos de fibra por día, y eso además de mantener un movimiento intestinal adecuado y evitar estreñimiento, ayuda para reducir la absorción de las grasas ingeridas, algo muy importante para los que necesitan o quieren cuidar este aspecto.

Compare el número total de gramos (g) de azúcares al número de carbohidratos totales. A menos que este alimento tenga azúcar natural, como en el caso de las frutas o la leche, los azúcares son agregados. Por ejemplo, en el caso de la etiqueta que estamos analizando la cantidad de azúcares es de 5 gramos, pero los carbohidratos totales que uno ingiere por porción son 31. Hay 26 gramos de azúcares agregados. Este punto es de gran importancia para los diabéticos. 



FINALMENTE...
Su nutriólog@ o su médico internista puede ayudarle a definir sus necesidades de calorías por día de acuerdo a su actividad física, género y edad. 

Cuidar y mantener la salud requiere un esfuerzo consciente por entender lo que comemos. Saber leer las etiquetas nutricionales es una herramienta muy útil para este propósito.

miércoles, 8 de mayo de 2013

VACUNACION EN EL ADULTO


Asociamos frecuentemente la palabra "vacunas" con la infancia. Las vacunas se le ponen a los niños para prevenirles enfermedades, ¿cierto?
¡Claro que sí!
Pero las vacunas no son solamente para los niños.

Si no recibiste todas las vacunas, podrías contraer enfermedades como tosferina, varicela o influenza. Podrías tener enfermedades que hubieras podido prevenir. O peor aún, podrías contagiar a tus hijos.
Incluso si eres un adulto mayor de 50 años y no hay hijos pequeños en casa, las vacunas pueden ayudar a evitar enfermedades que siendo adulto pueden ser más severas.

¡Pero si a mí me pusieron todas las vacunas cuando era niño!

La protección que brindan las vacunas decae con el tiempo. Aunque te hayan vacunado de pequeño, quizás necesites vacunarte nuevamente de adulto.
Un ejemplo es la tosferina. La protección de la vacuna contra la tosferina desaparece con el tiempo. Los adultos necesitan una vacuna de refuerzo para protegerse a sí mismos y a sus hijos.


Les anexo las recomendaciones según el centro de control de enfermedades (EEUU), que en algunas cosas difiere de las cartillas de vacunación para adultos de México, pero las menciono como referencia ya que son más amplias en el sentido de protección que las guías de vacunación nacionales para adultos.


Vacuna contra la influenza

La influenza es una enfermedad viral, que causa cuadros similares a la gripa, solo que puede llegar a ser mucho más sintomática (mas intensa)

Se aplica anualmente.
Las recomendaciones en México dicen que se aplique solo a mayores de 60 años, pero en realidad puede aplicarsela cualquier persona mayor de 6 meses de edad que desee adquirir la protección. Es una vacuna que tiene los tres virus de influenza que se considera van a ser los más frecuentes en una región y en un año determinado.


Vacuna contra Tétanos-Difteria (Td) o Difteria-Tosferina-Tétanos  (DPaT)

Idealmente todos los adultos hasta los 64 años de edad deberían tener la vacuna DPaT aplicada una vez después de los 19 años, y posteriormente los refuerzos son cada 10 años con la vacuna Td.
La vacuna Tdap es la primera vacuna para adolescentes y adultos que protege contra la tosferina, el tétanos y la difteria. 

Otras vacunas que son útiles en algunos adultos son:
Hepatitis B   (HepA) 
Necesita esta vacuna si tiene un factor de riesgo específico de contagiarse la infección por el virus de la hepatitis A, o si simplemente desea estar protegido contra esta enfermedad. 
La vacuna se aplica en 2 dosis, la segunda de 6 a 18 meses después de la primera.

Hepatitis B   (HepB) 
Necesita esta vacuna si tiene un factor de riesgo específico de contagiarse la infección por el virus de la hepatitis B, o si tan solo desea estar protegido contra esta enfermedad. Se aplica en 3 dosis, por lo general en un plazo de 6 meses.

Sarampión, paperas y rubéola    (MMR) 
Tal vez. Necesita al menos 1 dosis de MMR si nació en 1957 o después. Es posible que también 
necesite una segunda dosis.

Neumococo (neumonía)
Tal vez. Necesita 1 dosis de esta vacuna a los 65 años de edad (o mayor) si nunca lo han vacunado, o si 
ya lo vacunaron anteriormente por lo menos 5 años antes, cuando tenía menos de 65 años de edad. 
Hable con su médico para saber si necesita esta vacuna.

Herpes zóster 
Tal vez. Si tiene 60 años de edad o más se debe aplicar ahora una dosis única de esta vacuna.

Como ven, hay muchas razones para cuidarse, y una de las formas para cuidarse es la aplicación de las vacunas que corresponden. Recuerden que si padecen alguna enfermedad infecciosa no se sugiere aplicarse vacunas. ¡Consulte a su médico!


miércoles, 1 de mayo de 2013


EL INDICE GLUCEMICO

Cuando tomamos cualquier alimento que contenga carbohidratos, los niveles de glucosa en sangre se incrementan gradualmente según la velocidad con que se digieren y asimilan los almidones y azúcares que contienen. Esta velocidad depende del tipo de nutrientes que los componen, de la cantidad de fibra presente y de la composición del resto de alimentos presentes en el estómago e intestino durante la digestión.

Estos aspectos se valoran a través del índice glucémico de un alimento.

¿Qué es el índice glucémico (IG)?
Es la relación entre el área de la curva de la absorción de la ingesta de 50 gr. de glucosa pura a lo largo del tiempo, con la obtenida al ingerir la misma cantidad de un alimento.
Dicho de forma sencilla, el IG es que tan rápido se absorben los azúcares de un alimento comparado con la velocidad con la que se absorbería la glucosa.


A pesar de ser bastante complicado de determinar, su interpretación es muy sencilla: los índices elevados implican una rápida absorción, con una consecuente subida rápida de los niveles de glucosa en sangre; mientras que los índices bajos indican una absorción pausada y una elevación gradual de la glucosa en sangre.

Este índice es de gran importancia para los diabéticos, ya que deben evitar las subidas rápidas de glucosa en sangre. Por ello los diabéticos deben procurar consumir alimentos con índices glucémicos bajos.

Es obvio que hay alimentos y bebidas con índices glucémicos altos, que los diabéticos deben evitar. Por ejemplo, los refrescos (IG 72), o las jaleas de dulce (IG 80), pero hay que tener cuidado porque también muchos alimentos naturales, no procesados, tienen IGs altos.


Por ejemplo, la frutas y verduras son buenas, pero el melón tiene un IG de 72, igual a los refrescos, la papa horneada tiene un IG de 85 y el betabel tiene un IG de 64.

Y hay opciones de frutas, verduras, pastas y de todos los demás grupos de alimentos que tienen IGs bajos, siendo por ello mejores para la dieta de un diabético. Claro, cuidando las porciones, que sean del tamaño apropiado.

Por eso los diabéticos deben conocer los IG de los alimentos que consumen para poder ajustar su dieta a aquellos alimentos con IG bajos que sean del agrado personal de cada paciente.

En la página http://www.nutrinfo.com/pagina/gyt/graficos/glyctabl.pdf pueden hallar unas tablas de IG clasificadas por grupos de alimentos.

Conocer la diabetes y nuestro cuerpo nos puede ayudar a llevar una vida más sana, libre de complicaciones.

En caso de duda, ¡Consulte a su internista!


miércoles, 16 de enero de 2013

ALGUNOS MITOS Y REALIDADES DE LA DIABETES



MITOS Y REALIDADES DE LA DIABETES

La diabetes es una enfermedad muy común en México. La ENSANUT (Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2006) reflejó que en México había entre 6.5 y 10 millones de diabéticos. ¡Esto es igual a decir que uno de cada 10 mexicanos mayores de 20 años es diabético!


Pero a pesar de ser una enfermedad tan común, hay poca información y muchas ideas populares que no siempre están apegadas a la realidad. Para un diabético entender su enfermedad es la mejor y única forma de poder controlarla. Por ello les comparto hoy algunos mitos de la diabetes:

1) La diabetes aparece por comer muchos dulces, por un susto o un coraje.
FALSO: La diabetes tipo 2 es una enfermedad causada por una combinación de predisposición genética (herencia) y factores del estilo de vida de las personas. Todo lo que comemos puede convertirse en glucosa (azúcar de la sangre) por lo que comer grandes cantidades de alimentos, sean dulces o no, puede favorecer que una persona desarrolle diabetes. Los enojos o sustos pueden evidenciar o descontrolar la enfermedad, pero el paciente ya la padece al momento de este evento, aunque no se haya dado cuenta.

2) Si no tengo síntomas no puedo ser diabético
FALSO: En realidad la diabetes puede estar presente y el paciente no tener, o no reconocer sus síntomas de la diabetes. La diabetes tipo 2 empieza con un proceso llamado resistencia a la insulina, que genera un estado de prediabetes y que eventualmente lleva a la diabetes. Este proceso puede tomar varios años durante los cuales el paciente puede no tener síntomas, aunque el proceso de la enfermedad esté activo y requiera tratamiento. En muchas ocasiones el paciente atribuye los síntomas de la diabetes a muchas otras causas, incluso a la edad, cuando en realidad es la diabetes la que los causa.

3) Me acaban de diagnosticar la diabetes: no puedo tener complicaciones
FALSO: Hasta un 25% de los enfermos recién diagnosticados tienen complicaciones, tales como daño en los riñones, en la retina, en los nervios o en el corazón y las arterias. Y la razón es simple: Muchos viven años enteros padeciendo diabetes antes de que la diagnostiquen. Si les acaban de decir que tienen diabetes o si nunca se han hecho una revisión es importante la valoración de un médico internista para buscarlas y en su caso darles un tratamiento integral.

4) Los diabéticos ya no pueden volver a comer las cosas que les gustan
FALSO: En realidad un diabético puede comer de todo, incluso cosas dulces, a no ser que haya alguna otra razón para no hacerlo, pero siguiendo siempre estas dos reglas: a) Comer en cantidades pequeñas y de forma muy esporádica los alimentos que pueden subir la glucosa (azúcar de la sangre), y b) sustituir algunos ingredientes, particularmente las grasas y los azúcares, por otros de menor repercusión al control de la diabetes. La razón por la que suele negarse el que un diabético coma todo tipo de alimentos es que muchos médicos no confían que el paciente pueda llevar una alimentación sana, o es el paciente mismo quien no se siente capaz de ceñirse a un estilo de alimentación donde limite este tipo de alimentos. Un  médico internista puede ayudarles a entender cómo diseñar una forma de alimentación más sana y orientarlos para poder hacer estos cambios de forma que se vuelvan un nuevo hábito.

5) Para mejorar mi diabetes debo hacer mucho ejercicio y perder mucho peso
FALSO: Hacer actividad física de forma regular ayuda a mejorar el control de la diabetes, perder peso, reducir la presión arterial y mejorar la respuesta del cuerpo a la insulina (propia o inyectada), pero para obtener este beneficio no es necesario hacer grandes esfuerzos. Por ejemplo, caminar a paso moderado por 30 minutos de lunes a viernes ayuda mucho al control de la diabetes y puede reducir incluso la necesidad de medicamentos. Sin embargo no se sugiere iniciar actividad física sin haber tenido una revisión previa por su médico internista. No es necesario perder mucho peso: una pérdida modesta (5-7%) es suficiente para mejorar el control de la diabetes. Su médico internista puede ayudarle a definir una meta viable y una estrategia conjunta para perder peso (y no recuperarlo).

Los internistas somos los médicos especializados en la salud de los adultos. Vemos y manejamos todas las enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión pero también nos  interesa dar un manejo integral donde podamos prevenir las enfermedades de los adultos; por ellos los internistas somos la mejor opción para ayudarles a mantener o recuperar su salud. 

Para más información y comunicarse conmigo pueden seguirme a través de mi página en Facebook (https://www.facebook.com/DrEverFernandez) o en este blog donde estaremos dando cada semana información científica y recomendaciones para el cuidado de la salud, control de peso, ejercicio y manejo de varias enfermedades.

En caso de duda ¡Consulte a su internista!

miércoles, 9 de enero de 2013

BIENVENIDOS


Hola, y sean ustedes bienvenidos a este blog. 
Es un placer recibirlos aquí, donde hablaremos cada semana de temas de salud, prevención, medicina y tratamientos médicos en términos sencillos. 




El objetivo que busco con este blog es brindarles a todos ustedes una fuente de información científica, fidedigna, útil y sobre todo, presentada de una forma sencilla, entendible, para que  puedan ayudarse a cuidar su salud, o restaurarla si es que ya hubiera alguna enfermedad. 


Hablaremos de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial, o colesterol elevado, y de sus tratamientos, pero también daremos recomendaciones para el cuidado y mantenimiento de la salud, control de peso, alimentación sana, ejercicio y vacunación para adultos. (¡sí, los adultos también debemos vacunarnos!)

Entendamos la salud. 
Entendamos la enfermedad.
Entendamos cómo cuidarnos y cómo curarnos para tener una vida más sana.

Estoy a su disposición también en Facebook (https://www.facebook.com/DrEverFernandez)

¡Bienvenidos!